HISTORIA

El Taller

Manuel Sarmiento (41)

Rossana Malla (26)

Martín (33) y Shirley (25)

¿Último capítulo?

 

El Taller

En 1955, Rosa Rázuri de Sarmiento, enfermera cajamarquina, abre las puertas del “Bazar de Modas Rosita” en la tercera cuadra del Jr. Callao del centro de Lima. Exhibía sus creaciones en muñecos puestos en dos enormes vitrinas a la entrada de su local.

Los que pasaban por ahí, al ver a estos inusuales maniquíes tan adornados, empezaron a preguntar si se arreglaban juguetes. La Sra. Rosa decidió intentar y descubrió que tenía una habilidad especial para hacer este trabajo.

También descubrió que reparar muñecos era mucho más rentable que confeccionar vestidos. Entonces, los juguetes se convirtieron en su fuente principal de ingresos.

Pronto el taller atrajo cada vez más clientela y fue necesario contratar a un maestro imaginero, un radiotécnico y asistentes para el mostrador.

El negocio tuvo su auge desde inicios de los años 60 hasta finales de la década de los 80, pero a partir de 1993 la clínica de juguetes entra en crisis. Fallece la Sra. Rosa, no hay más clientela y los empleados son despedidos.

Por la misma época, Martín pierde su trabajo y se dedica a trabajar en el taller. En 1995, Manuel decide abandonar la policía y también se avoca al trabajo delnegocio familiar.

arriba

Manuel Sarmiento (41)

Manuel es co- propietario de la Clínica de juguetes, junto a su hermano Martín. Estudió Ingeniería de Sistemas en la Universidad San Martin, pero solamente culminó el primer ciclo de la carrera porque en ese momento, los estudios no eran su prioridad. “Entonces dije: tengo que hacer algo por la vida, pero distinto a mis padres, no ser músico ni dedicarme al negocio de mi mamá, la clínica.”

En 1987, ingresa a la Escuela de Policía y sigue estudios allí hasta 1996. En ese mismo año es nombrado sargento de segunda división, pero decide abandonar la Policía por convicciones propias. “Estaba ganando más o menos, pero llegue a sentir mucha presión de la Policía. Básicamente, me fui porque soy un convencido antifujimorista”.

El negocio estaba abandonado desde que la Sra. Rosa murió en 1993. “Sólo atendían los empleados, pero fueron renunciando al ver que el taller estaba al garete” dice Manuel.

Cuando Manuel salió de la Policía, se dio cuenta que había que hacer algo por salvar el taller: las paredes estaban horadadas, los muebles se caían a pedazos y los juguetes, que antes llenaban la tienda, fueron desapareciendo porque los empleados los vendían solapadamente.

En el 96, cuando ambos hermanos se encuentran sin trabajo, decidieron apostar por el taller y repartirse los días de atención. Manuel trabajaría los lunes, miércoles y viernes, mientras que Martín estaría a cargo del lugar los martes, jueves y sábados.

Manuel conoce a Rossana Malla en 1998, se enamoraron y durante sus visitas al taller, nace el interés de Rossana por el trabajo de los hermanos Sarmiento con los juguetes.

Sólo quedaba Maribel como empleada de la clínica y es ella quien enseña los secretos de la reparación de muñecas a Rossana y luego, a Shirley, pareja de Martín.

arriba

Rossana Malla (26)

Rossana era amiga de Shirley y Martín. Luego conoció a Manuel y se enamoraron.

“Cuando venia de visita, me empezó a gustar esto de los juguetes y comencé peinando a las muñecas, limpiarlas. Luego aprendí a poner el pelo y luego ojos. Ahora estoy aprendiendo a restaurar santos”.

Aunque le gustaría estudiar idiomas, por el momento Rossana prefiere dedicarse a tiempo completo al negocio familiar y, sobre todo, a la pequeña hija que tiene con Manuel, Romina, de tres años.

“Romina también hace sus pininos. En un descuido, agarra sus pinturas y luego nosotros tenemos que rehacer el trabajo” cuenta Rossana, riendo.

arriba

Martín (33) y Shirley (25)

Al igual que su hermano, Martín se dedica a trabajar en la clínica de juguetes que inició su madre. Luego de salir del colegio Santo Tomás de Aquino, Martín decidió estudiar Psicología, pero no terminó los estudios de esta especialidad. Empezó a trabajar en 1988 en el Banco Hipotecario, pero 5 años después, fue despedido por “recorte de personal”. Esto fue en la época en que, el entonces Presidente Fujimori decidió cerrar algunos bancos.

“A pesar de q sabia todos los secretos, no le encontraba un cariño especial a esto, al inicio” nos cuenta Martín.

En 1994 conoce a Shirley Márquez en una reunión. El la contrata como ayudante de Maribel, empleada del taller, porque era época navideña y necesitaba más apoyo. Un año más tarde empiezan una relación sentimental que dura hasta hoy. En 1999, tienen una niña que llaman Andrea.

arriba

¿Último capítulo?

Actualmente la rentabilidad del taller ha disminuido en comparación a sus épocas de auge. Semanalmente, ambas familias obtienen 80 nuevos soles cada uno. Además, obtienen ingresos por el alquiler de la parte frontal del local a una imprenta.

Debido a esta crisis, ambos hermanos están planeando ir a radicar a España, donde la familia de su padre les ha ofrecido mejores condiciones.

Martín está esperando que se solucione el juicio que tiene pendiente con el Banco Hipotecario por ceses colectivos para emprender el viaje.

La clínica de juguetes de los hermanos Sarmiento es una de las pocas que quedan en Lima y si desaparece, no habrá más “doctores” que cuiden de tan especiales “pacientes”.

arriba

<< Volver a la Página Principal