Facultad de Derecho presente en el nuevo Tribunal Disciplinario

Institucional
lunes 24 de mayo del 2021
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Miembros de la Facultad de Derecho forman parte del Tribunal Disciplinario (TD), la instancia más alta a cargo de resolver y sancionar casos disciplinarios y de hostigamiento sexual de estudiantes, docentes y autoridades. A fin de conocer más, conversamos con la Profesora Ana Teresa Revilla, presidenta del TD, y Valeria Olano, representante de los(as) estudiantes. 

Conforme a lo establecido por el reciente Reglamento Unificado de Procedimientos Disciplinarios, vigente desde el 2021, se eligieron a las integrantes titulares del Tribunal Disciplinario (TD). Esta instancia, según el artículo 22 del mismo reglamento, establece que debe estar integrada por cinco docentes, de los cuales 4 deben ser abogados(as) y un(a) estudiante de la Facultad de Derecho. 

Así los miembros titulares del Tribunal Disciplinario (TD) son la Profesora Ana Teresa Revilla (Presidenta de TD), abogada, docente, ex Ministra de Justicia y Derechos Humanos, ex Presidenta Ejecutiva del OSCE y con gran experiencia en procesos administrativos-disciplinarios en el sector público;  la Profesora Romy Chang (Vicepresidenta del TD), abogada, docente y miembro del anterior Tribunal de Honor PUCP; la Profesora Carolina Garcés, abogada y exviceministra del MIMP; la Profesora Ana María Risi, especialista en derecho administrativo y con experiencia en casos de hostigamiento sexual en el sector educativo; la Profesora Tesania Velázquez, psicóloga y especialista en temas de género; y, finalmente, la representante de los(as) estudiantes, Valeria Olano, de nuestra Facultad de Derecho.  

El Tribunal Disciplinario, como máximo órgano disciplinario de la Universidad, conoce y resuelve casos disciplinarios y de hostigamiento sexual de estudiantes, docentes y autoridades. Sin embargo, para Ana Teresa Revilla su fin no solo se fundamenta en conocer y resolver los casos cumpliendo con lo establecido en el reglamento, sino también dar a conocer a la comunidad universitaria “ a través de sus resoluciones, los lineamientos y orientaciones para impulsar una vida académica basada en la excelencia, contribuir a impulsar la vigencia y el respeto de los derechos de las personas para no ser víctimas de hostigamiento sexual”.

Trascendencia de perspectiva de género

El Reglamento Unificado de Procedimientos Disciplinarios considera al enfoque de género como una herramienta  fundamental para una atención adecuada de las denuncias. Ana Teresa Revilla menciona que esta resulta relevante debido a que nos encontramos ante una sociedad patriarcal y androcéntrica, y ante esta situación son las mujeres las que pasan por discriminación, limitación o, incluso, impedimento de un adecuado ejercicio de sus derechos. “Siendo que este Tribunal Disciplinario también atiende casos de hostigamiento sexual, que básicamente es sufrido por mujeres, es adecuado y recomendable que sean vistos desde una perspectiva de género para garantizar realmente sus derechos. Debemos tomar en cuenta la situación en la que se encuentran las estudiantes y al momento de resolver poder hacerlo dentro de lo establecido en el Reglamento y con un sentido de justicia verdadero”, enfatizó.  

Instancia conformada plenamente por mujeres

En la historia de nuestra universidad, ningún órgano de alto nivel ha estado conformado de manera plena por mujeres. Recién en el 2021, con el TD, instancia más alta en temas disciplinarios y hostigamiento sexual, las cinco (5) especialistas y la estudiante son mujeres íntegramente. El avance de la equidad de género no solo se viene mostrando con la representación de los cargos, sino con la paridad de los eventos realizados en nuestra Facultad, la representación cada vez mayor en la política, entre otros.

Valeria Olano expresa esta disimilitud del panorama de antaño y el actual. Según ella, “en los primeros ciclos como estudiante pude evidenciar que existía una gran brecha de participación de las mujeres en el mundo del derecho y la política, lo cual se evidenciaba en los seminarios dados en el campus universitario, donde era muy escaso ver una mujer representándonos”, comentó.

Actualmente, Valeria Olano es representante de los estudiantes y miembro de la TD. Esta representación íntegra de mujeres en esta instancia, según Olano, representa la alta capacidad y gran experiencia profesional que poseen las mujeres. Y pese a ser un gran avance y logro, “ser mujer no es sinónimo de tener perspectiva de género. De hecho, nos hemos desarrollado en una sociedad machista y heteropatriarcal. En ese sentido, es una gran responsabilidad para todas las miembros del TD seguir capacitándonos en temas de género para asegurar que los casos que lleguen a nosotras sean abordados de la mejor manera posible”, añadió. 

De otro lado, para Ana Teresa Revilla, el hecho de que todo el TD esté compuesto plenamente por mujeres, no implica que se carezca de neutralidad, pues cada evaluación de caso y toma decisión se basará en el respeto de los derechos humanos. No obstante, Revilla nos menciona que es válido resaltar algunos datos importante para entender el porqué se recomienda que las mujeres evalúen este tipo de casos. “En casos de hostigamiento sexual, el 97% de los casos de acoso sexual en espacios públicos -atendidos por los Centros de Emergencia Mujer a cargo del Ministerio de  la Mujer y Poblaciones Vulnerables- son mujeres. Únicamente el 3% son varones. Es decir, por la naturaleza de la figura del hostigamiento sexual, es recomendable entonces que sea evaluada por mujeres”, añadió. 

Deconstruir para poder aprender 

El TD, al ser una instancia creada recientemente, presenta numerosos desafíos para todas las profesionales que lo conforman. Así, uno de los principales desafíos, según Ana Teresa Revilla, “es la reducción significativa de los casos de hostigamiento sexual y que la comunidad universitaria avance en la comprensión de lo que significa la violencia de género y los daños que esta genera en nuestras alumnas y en su desarrollo personal y profesional”. 

De otro lado, para Valeria Olano, lo esencial para seguir cumpliendo con el objetivo que busca el TD es darle énfasis a la prevención de la comisión de actos sancionables, sobre todo respecto al enfoque de género, así como dar a conocer las vías para denunciar. “Es muy importante desconstruirnos, aprender y conocer más sobre la violencia de género, buscar evitar que estos actos de violencia se materialicen, y dar conocer las instancias a las que se puede acudir para denunciar dichos actos».

Asimismo, según Olano, «es relevante que cada miembro del Tribunal Disciplinario no pierda de vista que, más que estar frente a un órgano punitivo y sancionador, estamos ante un órgano que tiene una función preventiva y tiene que buscar articular con diversas instancias y unidades académicas de la universidad para poder conseguirlo”, añadió.


“Es muy importante que la comunidad universitaria avance en la comprensión de lo que significa la violencia de género y los daños que esta genera en nuestras alumnas y en su desarrollo personal y profesional”. 

“Hoy más que nunca debemos estar unidos(as) y organizados(as), porque solo en la medida en la que todos(as) rechacemos tajantemente la violencia en todas sus formas, podremos construir una comunidad universitaria más segura para todos(as) sin excepción”.

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