Ariana Orihuela y Amel Pastor, estudiantes de octavo ciclo de la carrera de Gestión con mención en Gestión Empresarial, fueron seleccionadas como finalistas de las Charlas CLAD Ñemongeta 2026. Este reconocimiento les permitirá presentar su propuesta en el XXXI Congreso Internacional del Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD), que se realizará del 17 al 20 de noviembre en Santo Domingo, República Dominicana.

Una propuesta para transformar la gestión pública

Las Charlas CLAD Ñemongeta 2026, bajo el lema “El ADN del Servidor Público del Futuro. Los jóvenes hablan, las burocracias escuchan”, buscan incorporar la perspectiva de las nuevas generaciones en la reflexión sobre las competencias que necesitarán los servidores públicos de Iberoamérica hacia el año 2036.

El concurso comprendió varias etapas, desde la convocatoria y preselección de participantes hasta la capacitación y presentación virtual de propuestas ante un jurado internacional. En septiembre, se anunciaron las 12 propuestas finalistas, cuyos autores participarán en el Congreso Internacional del CLAD. 

Dentro del proceso, Ariana y Amel identificaron diez problemáticas vigentes en América Latina y se plantearon una pregunta central: ¿qué pasaría si estos problemas no se resolvieran? A partir de esta reflexión, propusieron competencias que deberían desarrollar los futuros servidores públicos para contribuir a una gestión pública más efectiva.

Uno de los aspectos que analizaron fue la formación que ofrecen las escuelas de gobierno de distintos países latinoamericanos, con el propósito de reconocer las competencias que reciben poca atención o que están ausentes en sus programas.

“Nuestra tarea era identificar qué competencias eran muy débiles en la enseñanza o cuáles estaban ausentes, para poder potenciar ese perfil que tenían los servidores públicos”, explicó Ariana.

Por su parte, Amel destacó la importancia de anticiparse a los problemas. Su propuesta planteó la necesidad de diagnosticar las problemáticas, identificar patrones y aprovechar herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial, para reconocer riesgos oportunamente y actuar antes de que sus consecuencias afecten a más personas.

Retos y aprendizajes

Participar en el concurso representó un desafío para ambas estudiantes, pues su formación en Gestión había estado más orientada al ámbito empresarial que a la gestión pública. Por ello, tuvieron que profundizar en nuevos marcos teóricos y prácticos para fortalecer su propuesta.

Recibieron una mentoría de un profesional de la gestión pública: Joel Manyari quien fue importante para orientarlas durante el proceso. Asimismo, el trabajo en dupla les permitió distribuir tareas, organizar sus tiempos y apoyarse mutuamente para avanzar con el proyecto durante gran parte de sus vacaciones.

La experiencia también les permitió conocer otras realidades y ampliar su perspectiva sobre los desafíos de la región. “Ayuda que nuestra visión se abra mucho más, no solamente ver nuestra realidad, sino ver la realidad de diferentes personas”, señaló Amel al destacar el valor de la internacionalización.

Habilidades que trascienden las aulas

Las competencias desarrolladas durante su formación en la Facultad fueron fundamentales para afrontar el concurso, especialmente sus habilidades de comunicación oral, liderazgo y presentación de ideas.

“Nuestra capacidad para comunicarnos y nuestro liderazgo fueron fundamentales, porque, al pasar a la última fase, teníamos que presentar nuestra propuesta ante un jurado internacional. Era un espacio mucho más formal y estricto”, comentó Ariana.

Amel también destacó la importancia de la expresión oral y de elaborar diapositivas claras e impactantes, aspectos que recibieron comentarios positivos del jurado.

A partir de esta experiencia, ambas animaron a sus compañeros a aprovechar las oportunidades y los concursos que ofrece la PUCP, y a participar en aquellos que respondan a sus intereses y valores. También resaltaron la importancia de abordar los problemas con creatividad y entender estas experiencias como oportunidades de aprendizaje, más allá de su aporte al currículum.

Para Ariana y Amel, convertirse en finalistas representa una oportunidad para llevar sus ideas a un escenario internacional y contribuir al diálogo sobre el futuro de la gestión pública. En noviembre, podrán compartir su propuesta con representantes de distintos países en el Congreso del CLAD y continuar fortaleciendo su formación profesional.