
24/03/2025 Noticias
La carrera de Filosofía de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas PUCP es la primera en Perú y en la región en obtener la acreditación del IAC-CINDA en su especialidad. Este logro es especialmente significativo, ya que, aunque muchas otras carreras han sido acreditadas por esta agencia en nuestro país y la región, es la primera vez que se reconoce a una de Filosofía. Conversamos con Eduardo Villanueva Chigne, director de la carrera de Filosofía, quien nos cuenta sobre cómo esta certificación internacional valida y mejora la formación en Filosofía.
«El proceso nos ha ayudado a identificar con claridad nuestras fortalezas y, lo que es más valioso aún, las áreas donde podemos crecer y mejorar. Esto nos servirá para evaluar la pertinencia de los cursos que ofrecemos y actualizarlos a la luz de los debates filosóficos más importantes de nuestro tiempo y de los desafíos más urgentes que enfrenta nuestra sociedad”. Eduardo Villanueva Chigne, director de la carrera de Filosofía.
Lo significativo de la acreditación es que avala, con criterios internacionales, la forma en que estructuramos y gestionamos la formación filosófica en la PUCP. Ella certifica que nuestra carrera ofrece las condiciones necesarias para el estudio serio y riguroso de la filosofía. Para obtenerla, tuvimos que revisar nuestra trayectoria académica desde la primera clase de filosofía ofrecida en la PUCP en 1917 hasta las reformas más recientes y mostrar cómo la carrera ha evolucionado a lo largo del tiempo.
El mayor desafío fue precisamente la magnitud de esta revisión histórica y académica. Requería unificar, analizar y sistematizar décadas de documentos institucionales para demostrar coherencia en las etapas de la carrera y evidenciar un compromiso genuino con la excelencia académica. Esta labor titánica fue liderada por Cecilia Monteagudo, quien culminó sus funciones en la dirección de la carrera con la obtención de la acreditación.
A esta tarea se sumó toda la comunidad filosófica de la PUCP: estudiantes, egresados, el Comité de Calidad de la carrera y, por supuesto, nuestro cuerpo docente. Hay que subrayar, además, que este reconocimiento fue posible gracias a que, en 2015, el entonces coordinador de la carrera ante el Departamento de Humanidades y hoy rector de la PUCP, Julio del Valle, impulsó la reforma de la malla curricular de Filosofía, estableciendo así las bases sobre las cuales ahora podemos celebrar este logro.
El ente acreditador tenía como función principal verificar la correspondencia entre lo que prometemos como carrera y lo que efectivamente brindamos. Para ello, revisó el perfil de egreso, con el objetivo de constatar que nuestras asignaturas y enfoques docentes estén encaminados a formar personas con pensamiento crítico, capaces de analizar con rigor textos, teorías y problemas filosóficos, así como capaces de argumentar de manera sólida y reflexiva sobre las cuestiones más apremiantes de nuestro tiempo.
Otra dimensión crucial fue la infraestructura académica: no sólo aulas y bibliotecas, sino también los medios tecnológicos y las plataformas de aprendizaje que facilitan el debate y la investigación. Sumado a ello, se evaluó la solidez del cuerpo docente en dos aspectos principales: su trayectoria académica y su capacidad para guiar a los estudiantes en el cultivo de destrezas esenciales de la filosofía tales como la pericia para analizar textos críticamente, el dominio de la argumentación lógica, el arte de la escritura académica y, lo que considero más valioso, la capacidad de construir y articular un pensamiento filosófico propio. Finalmente, se examinó la capacidad de la carrera para autorregularse y perfeccionarse con el tiempo, lo que implica contar con instrumentos de evaluación interna y una cultura de mejora continua que integre las perspectivas del cuerpo docente, la comunidad estudiantil y de nuestros egresados.
La acreditación certifica que nuestra carrera cumple con rigurosos estándares internacionales de calidad académica. Esto significa que nuestros estudiantes se forman siguiendo un plan de estudios cuidadosamente estructurado, con métodos de evaluación exigentes y bajo la guía de docentes con sólida trayectoria académica. La certificación también facilita el diálogo con instituciones internacionales reconocidas, lo cual es particularmente relevante para quienes aspiran a realizar estudios de posgrado en el extranjero o integrarse a redes académicas internacionales.
Para quienes egresan, esta acreditación da fe de la solidez de su formación académica. Las competencias desarrolladas durante la carrera –análisis crítico, argumentación lógica y versatilidad intelectual– son cada vez más valoradas tanto en el ámbito académico como en diversos sectores profesionales. Si bien la acreditación no garantiza automáticamente el éxito profesional, sí certifica que nuestros egresados se han formado en un programa que cumple con estrictos estándares internacionales. En un mercado laboral que demanda cada vez más capacidad de adaptación y pensamiento crítico, contar con esta certificación internacional puede otorgar una ventaja importante.
Esta acreditación internacional por cinco años es solo el comienzo de una etapa de implementación de mejoras que la carrera de Filosofía ha asumido de manera voluntaria y comprometida. El proceso nos ha ayudado a identificar con claridad nuestras fortalezas y, lo que es más valioso aún, las áreas donde podemos crecer y mejorar. Esto nos servirá para evaluar la pertinencia de los cursos que ofrecemos y actualizarlos a la luz de los debates filosóficos más importantes de nuestro tiempo y de los desafíos más urgentes que enfrenta nuestra sociedad. Además, queremos estrechar lazos con organizaciones públicas y privadas, nacionales e internacionales, para que quienes estudian con nosotros tengan más oportunidades académicas y profesionales al momento de graduarse.
Consolidar este logro requiere cultivar el hábito de la autoevaluación. Esto significa, entre otras cosas, seguir en contacto con quienes egresan para conocer su inserción en el ámbito laboral o académico, escuchar las recomendaciones de nuestro cuerpo docente y atender las inquietudes de la comunidad estudiantil. En última instancia, la acreditación es un primer paso hacia nuestra meta de consolidarnos como un programa de formación e investigación filosóficas que trasciende fronteras y contribuye significativamente al diálogo filosófico global.
Deja un comentario