Hoy, Cynthia Obando lidera su propia consultora especializada en licenciamiento y desarrollo de productos de consumo masivo, trabajando con marcas y clientes del mercado peruano. Sin embargo, su historia profesional comenzó de una forma inesperada: nunca pensó estudiar Gestión. Cuando ingresó a la PUCP, imaginaba un futuro vinculado a la publicidad. Fue durante su paso por Estudios Generales Letras, entre cursos de matemáticas y gestión organizacional, cuando descubrió una disciplina que combinaba análisis, estrategia y una mirada amplia sobre las organizaciones. Así, casi sin haberlo planeado, se convirtió en parte de la primera promoción de la Facultad de Gestión y Alta Dirección (FGAD).
Ingresar a una carrera que recién comenzaba implicaba asumir un reto compartido: mientras los estudiantes construían sus propios caminos, la Facultad también consolidaba su identidad. “Confiábamos en la institución, en que estaban haciendo algo bien”, recuerda Cynthia. Esa confianza la llevó a apostar por una propuesta académica innovadora, incluso cuando aún estaba en proceso de crecimiento. Lejos de ver limitaciones, decidió complementar su formación explorando cursos fuera de la Facultad, como Finanzas Internacionales en Ingeniería de Minas, ampliando su perspectiva y aprovechando cada oportunidad disponible.
Durante su formación, hubo docentes que dejaron una huella profunda en su experiencia universitaria. Recuerda especialmente a la profesora Paloma Martínez-Hague, quien despertó su interés por comprender las organizaciones desde una mirada integral, y a Hélan Jaworski, cuyas explicaciones sobre el propósito y el alcance de la carrera le permitieron comprender la propuesta diferenciadora de la carrera. “El enfoque es diferente y lo sientes desde que entras a la facultad”, señala.
Uno de los aspectos que más valora de su paso por la FGAD fue la formación integral recibida. “Gestión te enseñaba a mirar las cosas desde distintas perspectivas”, comenta. Esa amplitud de enfoque le permitió desenvolverse posteriormente en diversos espacios laborales y adaptarse a distintos roles y sectores a lo largo de su trayectoria.
Al egresar, Cynthia no siguió un camino rígidamente trazado. Por el contrario, fue identificando oportunidades y construyendo una trayectoria basada en la adaptación y el aprendizaje constante. Sus primeras experiencias profesionales la acercaron al mundo del licenciamiento, el marketing y el desarrollo de productos, donde conocimientos adquiridos en cursos como Proyectos y Plan de Negocios cobraron un nuevo significado. “Trabajo más alineado a temas que son multiáreas: un poco de finanzas, un poco de marketing, pero sobre todo resolver problemáticas”, explica.
Con más de quince años de experiencia profesional, trabajó con diversas marcas y acumuló aprendizajes que posteriormente la llevaron a dar un nuevo paso: fundar Proyecto Jugaad, su propia consultora. El nombre nace de una palabra utilizada en India que alude a encontrar soluciones creativas con los recursos disponibles, una filosofía que también resume su manera de afrontar la vida profesional. Hoy desarrolla proyectos de manera independiente y remota, con la flexibilidad de seguir construyendo nuevas oportunidades.
Cuando reflexiona sobre aquello que más le sirvió de su etapa universitaria, Cynthia no menciona un curso específico, sino una práctica constante: el debate. “El día a día del trabajo es al final defender ideas. Es un tira y afloja entre distintas partes, y esas conversaciones en la universidad te van formando”, afirma. Para ella, aprender a argumentar, dialogar y sostener propuestas fue una de las habilidades más valiosas que construyó durante su formación.
Mirando hacia atrás, Cynthia reconoce que muchas de las oportunidades que marcaron su carrera surgieron de atreverse a salir de su zona de confort. Recuerda especialmente su viaje a India, una experiencia que fortaleció su capacidad de adaptación y amplió su visión sobre distintas formas de trabajo y organización. “Salir de lo conocido te obliga a aprender muchísimo”, afirma.
A los estudiantes actuales les recomienda aprovechar al máximo la etapa universitaria para experimentar, involucrarse y desarrollar habilidades más allá del aula. “La universidad es un laboratorio. Hay que conversar con personas que ya trabajan en lo que te interesa, participar en proyectos y entender qué más puedes ofrecer profesionalmente”, sostiene.
En un contexto donde el mercado laboral cambia rápidamente y la tecnología transforma las dinámicas de trabajo, Cynthia considera que la curiosidad y la capacidad de seguir aprendiendo serán cada vez más importantes. Por eso, su principal consejo para quienes inician la carrera es mantenerse abiertos a nuevas experiencias y no tener miedo de asumir retos.
“Muchas veces los caminos más valiosos son los que uno va construyendo mientras avanza”, concluye.
