En esta edición especial de la serie #GestoresEnLaCancha: 15 años de trayectoria, compartimos la experiencia de Tulcy Contreras, egresada de la mención Social de la Facultad de Gestión y Alta Dirección, cuya trayectoria profesional se ha desarrollado principalmente en el sector privado, siempre desde una mirada social, territorial y estratégica. Actualmente, trabaja como gerente de Desempeño Social en Anglo American Chile.
Su vocación por la gestión social se inició antes de ingresar a la universidad. Al postular directamente a la nueva carrera de Gestión y elegir desde el inicio la mención Social, ya contaba con una experiencia previa marcada por el voluntariado y el trabajo en campo. Durante sus primeros años universitarios, participó activamente en organizaciones sociales, ONG y fundaciones, especialmente en iniciativas vinculadas a la educación y al trabajo con niños en contextos de alta vulnerabilidad. Estas experiencias fueron clave para consolidar su interés por el ámbito social, aunque en ese momento su comprensión de la mención aún estaba asociada principalmente al mundo del voluntariado.
Las actividades extracurriculares desempeñaron un papel fundamental en su formación. Además de participar durante casi cuatro años en voluntariados enfocados en educación, formó parte del comité organizador de dichos programas. “Me proporcionó herramientas de gestión, de cómo captar y retener nuevos voluntarios, de logística. Me ayudó un montón”. A ello se suman pequeñas prácticas y consultorías realizadas durante la carrera, vinculadas a diagnósticos, encuestas y análisis, que fortalecieron su pensamiento crítico y su capacidad analítica.
Conforme avanzó en la carrera, descubrió que el campo de la gestión social era mucho más amplio de lo que había imaginado inicialmente. Si bien pensó que su desarrollo profesional estaría ligado principalmente a organizaciones de la sociedad civil, su trayectoria terminó orientándose hacia otro sector. “Toda mi vida he trabajado en el sector privado, pero desde una visión social”, sostiene Tulcy. Esta transición le permitió comprender que la gestión social no se limita a un solo sector.
En el ámbito académico, recuerda que, gracias a los cursos de Gestión, aprendió a estructurar proyectos sociales a través del Marco Lógico, herramienta que sigue utilizando, en versiones más completas, en su trabajo actual. Asimismo, los cursos de diagnóstico y análisis de contexto le brindaron una base sólida para el estudio de territorios, la priorización de problemáticas y la elaboración de índices de vulnerabilidad. Su experiencia como tesista, guiada por la profesora Marta Tostes, también marcó su formación al profundizar en temas de impacto, replicabilidad y evaluación, enfoques que siguen presentes en su quehacer profesional.
Su desempeño profesional la llevó a recorrer diversas regiones del Perú, conociendo de primera mano realidades muy distintas entre sí. “Las experiencias más significativas que me ha dado mi carrera son conocer diferentes realidades”, expresa Tulcy. Esta diversidad de contextos le permitió comprender que, aunque los problemas varían según el territorio, las lógicas de análisis, planificación y estructuración de proyectos mantienen principios comunes.
Mirando al futuro, su interés es seguir profundizando el enfoque de desempeño social e integrarlo de manera más amplia con la sostenibilidad, incorporando dimensiones como la gobernanza, el agua, la energía, la economía circular y la biodiversidad. Más allá de proyectos específicos, su propósito está orientado a participar en iniciativas que generen un impacto real y sostenible en la sociedad, promoviendo alianzas, sinergias entre industrias y espacios de colaboración que eviten el trabajo aislado en los territorios compartidos.
Para ella, ser gestora social hoy significa asumir un rol activo como agente de cambio, independientemente del sector en el que se trabaje. Desde su experiencia en el sector privado, destaca la posibilidad de impulsar iniciativas que mejoren la calidad de vida de las personas y fortalezcan el desarrollo de los territorios, con una mirada ética, estratégica y comprometida.
Como consejo para quienes están por egresar de la carrera, enfatiza tres aspectos clave. El primero: la importancia del networking y de la construcción de redes diversas. El segundo, la necesidad de buscar espacios que realmente apasionen y motiven, ya que la pasión se refleja en el trabajo y marca una diferencia. Y el tercero, la apertura a conocer distintos contextos y realidades, pues esa diversidad de experiencias amplía la mirada profesional y enriquece la toma de decisiones.
Finalmente, reflexiona sobre qué es ser gestor en estos tiempos y qué habilidades debe tener uno. “Sin duda es necesario que uno tenga la capacidad de la curiosidad, ya que es una herramienta fundamental para explorar. No hay un solo camino, sino todo un mundo, donde la gestión ofrece un abanico de posibilidades para quienes buscan construir una carrera con sentido y propósito”, destaca Tulcy.
