Sara Torres Quinteros, estudiante de sexto ciclo de la Facultad de Gestión y Alta Dirección (FGAD), integró el equipo ganador del Educatón Challenge 2026, iniciativa que reunió a estudiantes de distintas especialidades de la PUCP para desarrollar propuestas frente a necesidades del ámbito educativo. Su interés por participar surgió a partir de un correo sobre la convocatoria, que llamó su atención de inmediato.

¿Qué es el Educatón Challenge?

El Educatón Challenge es una iniciativa de la PUCP que reúne a estudiantes de distintas facultades para identificar desafíos vinculados con la educación y desarrollar soluciones innovadoras. A través de un trabajo interdisciplinario, los participantes investigan una problemática, recogen información directamente de los estudiantes y diseñan propuestas con el acompañamiento de mentores.

Para conformar los equipos, los postulantes participaron en reuniones virtuales llamadas «Speed Meeting», en las que conocieron a estudiantes de otras facultades y definieron los aportes que cada especialidad podía sumar al proyecto. El equipo de Sara quedó integrado por estudiantes de Ingeniería, Educación, y Arte y Diseño.

El concurso inició el 13 de abril de 2026. El evento central, en el que se seleccionó a los finalistas, se realizó el 18 de julio, y el proceso culminará el 26 de noviembre con una presentación final ante los decanos de la universidad.

Del diagnóstico al proyecto ganador

Tras la inscripción, los equipos entrevistaron a estudiantes de primaria para identificar sus principales necesidades antes de definir cualquier propuesta.

«Primero que nada era conocer a los estudiantes, por eso siempre nos recalcaban durante todas las etapas del proceso. No podías tener un proyecto construido sin saber qué necesitaban», enfatizó Sara.

Con los hallazgos de las entrevistas, cada equipo elaboró un informe de investigación. Los diez equipos con las mejores presentaciones clasificaron al evento principal del 18 de julio, donde —con el acompañamiento de mentores de la FGAD y de otras facultades— consolidaron sus proyectos para presentarlos ante un jurado conformado por autoridades y decanos. El equipo de Sara obtuvo el primer lugar.

Aynimon: una app para involucrar a los escolares en su entorno

Las entrevistas revelaron que los estudiantes de primaria no siempre se sentían parte de la solución de los problemas de su entorno, porque percibían que los adultos limitaban su participación. Sara conversó con alumnos de cuarto, quinto y sexto grado para entender de cerca estas problemáticas, un insumo clave para el diseño de la propuesta.

A partir de ese diagnóstico, el equipo desarrolló Aynimon, un aplicativo cuyo nombre alude a un «monstruo compañero de la reciprocidad», pensado para que los propios estudiantes identifiquen y ayuden a resolver problemas de su entorno.

La dinámica funciona así: el estudiante fotografía un problema que detecta —por ejemplo, un grafiti en un mural— y lo registra en la aplicación. Los reportes se agrupan con los de sus compañeros de aula para identificar las problemáticas más recurrentes. Luego, el docente analiza los casos y los clasifica en tres categorías, representadas por personajes: contaminación, convivencia e inseguridad ciudadana. Así, los estudiantes participan activamente en la identificación de problemas de su comunidad y buscan soluciones para «eliminar» a los monstruos.

La propuesta también incorpora elementos de gamificación: además de registrar problemáticas, los estudiantes pueden ganar insignias al completar actividades acordadas en el aula, como un «chanchito de reciclaje», que documentan con una fotografía siguiendo pautas establecidas. Cada actividad pasa por un proceso de verificación antes de generar el diploma o la insignia correspondiente, para evitar que sea falseada.

De la idea a la implementación

Tras obtener el capital semilla, el equipo realizó visitas al colegio Jesús Redentor, en San Miguel, e invirtió recursos en el diseño y la interfaz del aplicativo. Durante el ciclo 2026-2, Sara asumió un rol activo en el trabajo de campo: probó el aplicativo con los estudiantes y recogió sus comentarios para identificar mejoras.

Desde su formación en Gestión, su aporte al proyecto se centró en las necesidades de los usuarios, el seguimiento del avance del proyecto y la adaptación de la propuesta para lograr un impacto sostenible.

Un mensaje para animarse a participar

Sara invita a sus compañeros a explorar iniciativas que trasciendan su propia facultad, incluso si al inicio no conocen a nadie con quién formar equipo, como fue su caso.

«Esto era de Educación; yo no sabía si inscribirme o no porque no conocía a otros estudiantes para formar un equipo. Considero que, si tú llegas lejos, tu proyecto puede llegar aún más», comentó.

«Les recomendaría que se atrevan, que puedan participar en concursos, no solo de la facultad, sino que también puedan investigar qué otros concursos hay en diversas facultades», agregó.