¿Cómo convertir la sostenibilidad en soluciones concretas? ¿Qué papel pueden desempeñar la gestión, la innovación y las finanzas para construir sistemas alimentarios más justos y resilientes? Estas fueron algunas de las preguntas que guiaron el conversatorio «Innovación para Sistemas Alimentarios Azules: pesca y financiamiento sostenible», organizado por la Facultad de Gestión y Alta Dirección en el marco de la Semana Ambiental PUCP 2026.

El encuentro se realizó el miércoles 17 de junio en el Auditorio de Estudios Generales Letras y reunió a estudiantes, docentes y especialistas para dialogar sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta el sector pesquero y acuícola desde una mirada interdisciplinaria.

La bienvenida estuvo a cargo de la profesora Hellen López, coordinadora de la mención en Gestión Social, quien destacó que la gestión debe trascender las fronteras tradicionales de las disciplinas para abordar problemas complejos como la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ambiental. En ese sentido, invitó a reflexionar sobre los llamados sistemas alimentarios azules, entendidos como aquellos ecosistemas acuáticos —marinos o de agua dulce— vinculados a la producción y consumo de alimentos.

«La gestión escapa a esta chaqueta disciplinaria que a veces nos pone límites. Innovar en sistemas alimentarios azules implica articular al sector público, privado y social para transformar nuestros recursos en oportunidades sostenibles», señaló la docente.

La presentación de los invitados y la moderación del panel estuvieron a cargo del profesor Jorge Bentín, coordinador de Sostenibilidad de la FGAD, quien destacó la importancia de la interdisciplinariedad y del trabajo articulado para convertir las preocupaciones ambientales en soluciones concretas desde la gestión.

El conversatorio contó con la participación de tres especialistas cuyas trayectorias representan distintos ámbitos de acción dentro de la economía azul: Simone Pisu, fundador de PesCo; David Mendoza, asesor senior de INFOPESCA y exdirector general de Pesca Artesanal y de Acuicultura del Ministerio de la Producción; y Aníbal Huarcaya, asesor de la Cooperación Alemana GIZ.

Simone Pisu, biólogo marino y emprendedor social, presentó la experiencia de PesCo, iniciativa empresarial que conecta a pescadores artesanales con consumidores y restaurantes, promoviendo prácticas responsables de pesca y trazabilidad en la cadena de valor. El especialista explicó cómo los modelos de negocio sostenibles pueden generar valor económico sin comprometer los ecosistemas marinos, integrando sostenibilidad, mercado y consumo responsable.

Por su parte, David Mendoza abordó la complejidad de la gestión pesquera en el Perú, un sector donde conviven múltiples actores, especies y dinámicas productivas. Explicó que cada pesquería posee características particulares y que las decisiones públicas deben sustentarse en evidencia científica y en un diálogo constante con las comunidades involucradas.

«Es un tema de gestión complicado por la diversidad de actores que tienes. Cómo afecta la sostenibilidad, cómo afecta la economía y cómo innovar en la gestión pública para fomentar la sostenibilidad de la pesca artesanal es un reto complejo», afirmó. Asimismo, enfatizó que la base de toda decisión debe estar respaldada por la ciencia y por los estudios técnicos disponibles.

El especialista compartió además el caso de la comunidad de El Ñuro, donde un proceso de capacitación y fortalecimiento de capacidades permitió que los pescadores artesanales incrementaran significativamente sus ingresos, diversificaran sus actividades y accedieran a nuevos mercados. Tras tres años de acompañamiento, los productores lograron continuar el proyecto de manera autónoma, acceder a créditos bancarios y desarrollar nuevos emprendimientos vinculados a la pesca y el turismo.

La tercera intervención estuvo a cargo de Aníbal Huarcaya, quien presentó diversas herramientas financieras orientadas a promover actividades sostenibles en el sector pesquero y acuícola.

El especialista explicó que uno de los principales retos consiste en reducir las barreras de acceso al financiamiento para pequeños productores y pescadores artesanales, quienes suelen enfrentar tasas de interés elevadas debido al riesgo percibido por las entidades financieras. En ese contexto, destacó iniciativas como Crediazul, mecanismo impulsado junto con la Federación Peruana de Cajas Municipales, así como la posibilidad de articular fondos públicos y privados para ofrecer condiciones más favorables al sector.

Asimismo, subrayó que la formalización no debe entenderse únicamente como el cumplimiento de requisitos sectoriales, sino también como el fortalecimiento de capacidades empresariales, contables y de gestión. En este proceso, señaló, las mujeres cumplen un rol fundamental al liderar numerosos emprendimientos vinculados a la pesca artesanal y la comercialización.

La jornada concluyó con una ronda de preguntas en la que los estudiantes debatieron sobre gobernanza, financiamiento, cambio climático y los desafíos de la pesca sostenible en el país.

El encuentro dejó una idea compartida entre panelistas y asistentes: la sostenibilidad requiere profesionales capaces de comprender la complejidad de los territorios, trabajar de manera interdisciplinaria y tomar decisiones basadas en evidencia.