El docente de la Facultad de Gestión y Alta Dirección y exviceministro de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) reflexiona sobre los desafíos de la gestión pública ante el inicio de un nuevo gobierno, el rol de la PCM, la importancia de fortalecer el servicio civil y las capacidades que necesitan los futuros gestores para desenvolverse en un Estado cada día más complejo.
Con experiencia en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Edgardo Cruzado conoce de cerca los desafíos que implica gestionar en el Estado con múltiples instituciones, tres niveles de gobierno y diversas necesidades ciudadanas. Economista por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y magíster en Políticas Públicas y Desarrollo Territorial por la Universidad de Deusto y la Universidad de Palermo, fue viceministro de Gobernanza Territorial de la PCM y jefe del Gabinete de Asesores del MEF. Actualmente, es docente del Departamento Académico de Ciencias de la Gestión de la PUCP.
En esta entrevista, Cruzado analiza los principales desafíos que enfrenta un nuevo gobierno, el papel de la PCM y las capacidades que necesitan quienes buscan contribuir desde la gestión pública, el sector privado o el ámbito social.
¿Cómo se organiza un gobierno cuando recién empieza su gestión y cuáles son sus principales desafíos?
En los cursos gestión pública partimos diciendo que todo nuevo gobierno es una oportunidad, una ventana, las agendas se refrescan y se puede concretar lo que se ofreció en campaña. Para implementarla se requiere convocar un número muy importante de funcionarios de confianza, que se asuman claramente las estrategias y prioridades del nuevo gobierno. El rol principal en ese arranque es formar los equipos.
En el caso del Gobierno nacional del Perú, el Ejecutivo se organiza en 19 ministerios, incluido un ministerio que es coordinador, que es la Presidencia del Consejo de Ministros. Luego de la selección de los ministros y viceministros, lo importante es constituir los equipos y marcar con claridad las prioridades que orientarán la gestión.
Un reto muy importante es tener mantener claras las prioridades, tienes que tener claros los objetivos y también la secuencia necesaria para llegar a los objetivos. Orientados en las prioridades se organizan las intervenciones y se alinean las fuerzas de las organizaciones, los ministros, los funcionarios y sus acciones. Lo que no puede pasar es que todo sea prioritario. Como se dice coloquialmente, “el elefante se tiene que comer por pedacitos”. No puedes cambiar todo de un solo momento; tienes que marcar prioridades y avanzar, con tu equipo, sobre ellas.
Sin duda el gobierno necesita mostrar resultados en el corto plazo, tiene que mantener la esperanza y confianza recibió de los ciudadanos. No puede ser todo reformas de largo plazo, en el largo plazo varios de nosotros no estaremos. Tiene que mostrar resultados concretos que ayuden a construir legitimidad y que, al mismo tiempo, contribuyan a los objetivos de mediano plazo. También es muy importante fortalecer equipos de confianza, no estoy diciendo que solo se trabaja con tus amigos, lo que requieres es identificar y trabajar con funcionarios que asumen las prioridades y cuentan con las capacidades de gestión para ejecutar las acciones requeridas para alcanzarlas.
¿Qué papel cumple la Presidencia del Consejo de Ministros dentro de esta estructura?
La PCM tiene tres roles muy importantes.
El primero es ser el director de operaciones de la presidencia. En el Perú tenemos un sistema presidencialista y la PCM es el respaldo del presidente, tanto en los temas administrativos, como en los temas operativos y en conducción del gobierno desde el Consejos de Ministros. Por eso, el primer ministro presenta la política general de gobierno, que recoge las prioridades que tiene el presidente.
El segundo rol de PCM se relaciona con un conjunto de funciones del propio sector, conduce la descentralización, el sistema nacional de gestión de riegos de desastres, es responsable de conducir la modernización del Estado y su estrategia de digitalización, pero también es responsable del sistema de demarcación territorial y la gestión de los conflictos sociales.
Pero hay una tercera responsabilidad, desde mi punto de vista la más importante, la función de asegurar la coordinación entre ministerios. Las políticas públicas que requieren los ciudadanos no son sectoriales, para conseguir resultados requiere colaboración y sinergias entre ministerios. Por ejemplo, no puedes conseguir resultados en el objetivo de disminuir la anemia si trabajas solo con el sector Salud; también necesitas los programas sociales de MIDIS, la colaboración del Ministerio de Vivienda y coordinar con el ministerio de Educación.
Cuando uno piensa en un gobierno, tiene que pensar en muchos ministerios, organizaciones e instituciones, muchos esfuerzos y muchos equipos, pero además coordinación, facilitar el diálogo y asegurar las sinergias. Los resultados en el sector público requieren acciones concurrentes, en el tiempo y en el espacio o territorio, con la suma de acciones aisladas no generas valor público.
Un desafío central del Estado es proveer servidores públicos eficientes y con continuidad, más allá de los cambios políticos. ¿Qué se necesita para fortalecer la carrera del servicio civil?
Es fundamental que el sector público, como lo hacen las empresas cuando cambia las gerencias, no implique perder capital humano. El servicio civil, como los funcionarios que lo conforman, se va construyendo y formando con el tiempo, el cambio de gobierno debe ajustar prioridades, sin perder la experiencia. No solo importa el curso o la formación profesional, para asegurar eficiencia en el sector público, de requiere experiencia y esta solo se consigue en la función pública.
El servicio público busca que el servidor tenga carrera, no simplemente un trabajo permanente, seguro y congelado. El objetivo es que quien empieza en las primeras funciones del sector público pueda ir creciendo y desarrollándose dentro de la carrera pública.
Obviamente, se requiere un personal de confianza que apoya en la conducción de las prioridades y objetivos del gobierno de turno, pero el resto de personal debería ser personal especializado que asegure la continuidad de los procesos centrales en las organizaciones y sus servicios Como sociedad, no podemos permitir que disminuya la prestación en los servicios, tanto en cobertura como en calidad.
¿Qué capacidades necesitan hoy los futuros gestores para enfrentar la complejidad de la gestión pública?
Hay varias herramientas que son centrales. Todos los elementos asociados con reforzar las cadenas de suministro o soporte en logísticas son centrales, por ejemplo. Menciono estos, en particular, porque muchos de nuestros alumnos lo asocian con el mundo empresarial, pero en el sector público, como en la implementación de las políticas públicas, resultan indispensables
A eso se suman las oportunidades que tenemos con las nuevas tecnologías, las herramientas informáticas y la gestión de la información, son centrales para organizar servicios, prepararnos para grandes cambios y asegurar calidad. Hoy podemos tomar grandes bases de información, procesarla en pocas horas, para generar evidencia que oriente las decisiones.
Por eso es muy importante que los estudiantes tengan una preparación básica en el uso de estas herramientas. Ya no podemos pensar en un funcionario público congelado, sino en personas que se han preparado para incorporar nuevos aprendizajes y herramientas para hacer cada día mejor su trabajo.
Desde su experiencia, ¿cómo puede un gestor contribuir al vínculo entre lo público y lo privado?
En la carrera de Gestión de la PUCP apostamos por una formación integral que incluye aspectos básicos para el sector empresarial, social y público. Las oportunidades de colaboración entre sector privado y público son enormes. Pero. sin lugar a dudas, desde la función pública se requiere involucrar al sector privado, pequeño, mediano y grande, para trabajar en la implementación de las políticas públicas.
Por ejemplo, en el ámbito de la gestión del riesgo de desastres como la presencia inminente del Fenómeno de El Niño, son los ciudadanos y las empresas los principales afectados, el impacto será mucho mayor si desde el sector público no escuchamos al sector privado en relación con las prioridades para enfrentar los problemas y la recuperación. Así mismo, el sector privado quiere que la actividad económica se afecte lo menos posible, pero requiere del apoyo del sector público para asegurar la continuidad de los servicios que requieren
No todo “lo público” se podrá asegurar desde los gobiernos, existe un gran espacio para construir valor conjunto partiendo de la ciudadanía y las empresas, colaborando con el Estado, no reemplazándolo porque no es sostenible. La administración pública, como bien dice su característica, es pública: es de todos.
¿Qué consejo daría a los estudiantes que se preparan para enfrentar los desafíos de la gestión?
Los retos de gestión son oportunidades de mejora, los encontrarán en su carrera y a lo largo de su vida profesional, muy pocos de esos obstáculos podrán prevenirlos o los estudiaran previamente al detalle. Solo puedo asegurarles que un buen gestor, en el sector que trabaje, los encontrarán y los tienen que enfrentar, para eso se tienen que preparar. Los retos no van a faltar.
Lo que buscamos, desde la Facultad de Gestión y Alta Dirección de la PUCP, es que cuenten con las habilidades y herramientas que les permitan enfrentarlos de manera adecuada. Una buena noticia, no hay prompt que solucione todo. No podemos asustarnos por los retos, son parte de la vida, pero tenemos que trabajr para contar con los instrumentos para nos permiten enfrentarlos.
A propósito del inicio de un nuevo gobierno, ¿qué reflexión final le gustaría compartir?
Los nuevos gobiernos son siempre una oportunidad, pero cada oportunidad requiere un sello propio, una priorización y un marco general definidos. Marcar bien los objetivos, hacia dónde quieres llevar el país, permite el diseño adecuado de las políticas y asegura el alineamiento de funcionarios y colaboradores.
Desde mi experiencia, esa claridad toma tiempo y mucho trabajo, pero es una inversión central para incrementar la probabilidad alcanzar los objetivos. Puede ser muy frustrante no tener claridad sobre los objetivos, porque entonces tampoco se puede tener claridad sobre las políticas que se requieren reforzar. Rigurosidad, flexibilidad y rendición de cuentas son centrales para ser un buen funcionario público en nuestros tiempos.



